La Asociación Nacional de Funcionarios de Impuestos Internos de Chile (ANEIICH), organización sindical mayoritaria de las y los trabajadores del Servicio de Impuestos Internos, con más de 82 años de vida, ha demostrado a lo largo de su historia un compromiso inquebrantable con la defensa de la misión institucional del Servicio, el resguardo de su autonomía y la observancia irrestricta del deber de probidad. 

Más que en nuestras declaraciones, nuestro compromiso con la función pública del SII consta en las acciones sindicales, administrativas, judiciales y políticas que hemos emprendido. 

Durante los últimos 15 años, ese compromiso se ha expresado concretamente en nuestra actuación frente a los casos La Polar, Johnson’s, Penta y SQM, así como, más recientemente, en el seguimiento de sumarios administrativos que acreditaron irregularidades cometidas desde el gabinete del entonces director Fernando Barraza y que concluyeron con la destitución de su exjefa de gabinete, Elena Amaya. 

Es por ello que estimamos necesario referirnos a los dichos de Cristian Vargas, exsubdirector jurídico del Servicio de Impuestos Internos, en entrevista sostenida con Tomás Mosciatti en Radio Bío Bío el martes 30 de junio, con ocasión del lanzamiento de su libro Impunidad relativo a los hechos ocurridos en el año 2015. 

Ante una consulta del entrevistador, Cristian Vargas señaló que no recibió apoyo de las asociaciones y que el entonces director subrogante, al requerirle la renuncia, le habría indicado que nuestra asociación, y en particular quien ejercía entonces su presidencia, habría estado entre quienes con mayor “violencia” demandaban su despido. 

Lamentamos que Cristian Vargas, cuya formación profesional reconocemos, replique una versión de esa naturaleza sin haberla confirmado previamente, en un mínimo ejercicio de bilateralidad y rigor, pues de haberlo hecho habríamos podido desmentir oportunamente aquello que se le informó. 

ANEIICH no tiene por costumbre pedir el despido de funcionarios ni la renuncia de directivos. Y las contadas ocasiones en que lo hemos hecho ha sido en el marco de decisiones adoptadas por sus órganos colectivos, formalmente acordadas y expresadas de manera pública. Claramente, ese no fue el caso. 

Durante el proceso de crisis que vivió el SII a propósito de los casos SQM y Penta, y desde el primer momento en que la prensa comenzó a consultarnos sobre presiones políticas provenientes del Ministerio de Hacienda y del propio Palacio de La Moneda para limitar las actuaciones del Servicio, en su calidad de entonces presidente de la ANEIICH, Carlos Insunza, sostuvo al menos dos conversaciones con Cristian Vargas para consultarle directamente sobre la materia, precisamente en función de resguardar el rol y la autonomía del Servicio. En ambas oportunidades, el entonces subdirector jurídico señaló que se trataba de un caso de alta complejidad, pero no refirió ni confirmó la existencia de tales presiones. 

En la propia entrevista con Mosciati, al señalar que no recibió apoyo por parte de las asociaciones, Cristian Vargas reconoce que tampoco requirió ese apoyo. 

Resulta de primera importancia comprender que las acciones de ANEIICH, en cada una de las crisis descritas, se han fundado en la información y las denuncias realizadas por las y los funcionarios que cumplieron con sus funciones de forma profesional y proba, al verse sujetos a presiones o amenazas. Actuamos, en primer lugar, respondiendo a la confianza que depositan en la organización, desde los hechos que nos aportan y en defensa de la integridad institucional. Ese es el rol que hemos asumido, y solo es posible ejercerlo cuando se superan las barreras del silencio y muchas veces del temor. 

Nos parece importante expresar públicamente estos hechos y nuestra visión de ellos, porque de lo contrario se distorsiona gravemente la forma en que ANEIICH ha ejercido históricamente su acción sindical en defensa del Servicio, de su misión institucional y del principio de probidad. 

Respecto del señor Tomás Mosciatti, que como ha sido su constante recurrió a la descalificación personal, utilizando una muletilla que, al parecer, emplea cada vez que la ANEIICH aparece en sus conversaciones, parece oportuno dar cuenta de la única experiencia que desde la asociación hemos tenido con él. En el año 2012, en el marco de las acciones iniciadas por nuestra Asociación para denunciar el denominado perdonazo a Johnson’s, y ante la ausencia de cobertura pública sobre la gravedad de esos hechos, antes de que otros medios de comunicación, como The Clinic o CIPER Chile, desarrollaran sus investigaciones, recurrimos directamente a Tomás Mosciatti. En esa oportunidad sostuvimos una reunión en dependencias de Radio Bío Bío, en la cual tres personas entregaron un expediente con los antecedentes de que disponíamos y le expusimos detalladamente las irregularidades del procedimiento, así como los conflictos de interés involucrados. Hasta hoy nunca comprendimos las razones, pero Radio Bío Bío optó por no investigar. Transcurridos los años, tanto respecto de esa decisión editorial como de la continua y repetitiva descalificación con que el señor Mosciatti nos prodiga, ya no resultan de interés las razones de ninguna de ellas. La lección relevante para nosotros fue que el perfil público de investigador imparcial e implacable que cultiva se encuentra condicionado a intereses que escapan al celo periodístico. 

En representación de ANEIICH no intervenimos en esta materia para polemizar ni para disputar relatos personales. Tenemos la convicción de que el libro de Cristian Vargas, que condensa las experiencias que vivió en ese difícil período para el SII, aportará al debate para fortalecer la autonomía y el profesionalismo del Servicio, objetivo respecto del cual estamos convencidos que tenemos plena coincidencia. Pero cuando se emiten afirmaciones públicas sobre hechos que comprometen o cuestionan la autonomía o la actuación de nuestra Asociación, nuestra indeclinable responsabilidad institucional nos mandata a contribuir a que la verdad se construya sobre antecedentes efectivos y no sobre omisiones, interpretaciones parciales o imputaciones injustas. En esa tarea, nuestra organización ha actuado siempre de frente, con consecuencia y con la autoridad moral y ética qué nos otorgan los hechos. 

Enfrentar la corrupción es una tarea de todas y todos, y quienes asuman esa responsabilidad, cuentan siempre con nuestro apoyo. 

DIRECTORIO NACIONAL ANEIICH 

Evelyn Apeleo Toledo, Presidenta 

Carlos Insunza Rojas, Vicepresidente 

Carlos Ramírez Araya, Secretario General 

Valeria Rojas Silva, Tesorera 

David Salas Barrera, Secretario de Organización 

Rodrigo Cordero Reyes, Director 

Cristian Aros Ormeño, Director 

Santiago, 10 de julio de 2026

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